En el silencio de mi habitaciónaún siento el murmullo de tu voz,
lastimándome,
como un dulce adiós,
dejándome vacío el corazón.
Casi no duermo, ya he vuelto a fumar.
Cada recuerdo es una lágrima.
No sé cómo hacer, para estar de pie.
Siempre me digo que es la última vez
y vuelvo a caer, cuando pienso en ti.
No soy nada sin ti.
Y no puedo olvidarte si te veo en todas partes,
sin el último beso, me robaste el aliento.
Y no puedo olvidarte si te llevo en la sangre,
sin el último abrazo, aún me pierdo despacio.
Y no puedo olvidarte…
Y no encuentro aún algún antídoto,
para entender que todo terminó.
Intento salir de la soledad,
darle al destino una oportunidad.
Mas vuelvo a caer, cuando pienso en ti.
No soy nada sin ti.
Ruedan preguntas
en mí cabeza y sé
que no contestarás.
Yo sin tu no amor
no sé cómo se vive
contraataca la soledad.
Le hago la guerra
a tu recuerdo y sé
muy bien que ganarás.
Todo mis sueños en caída libre
duele aterrizar, como duele.
Como duele el silencio,
como duele tu nombre
y este beso que ya no te daré.
Como duele este corazón necio
y tu foto callada
que no puedo romper.
Como duele esta noche
con la luna apagada,
como duele vivir a ciegas
sin tu mirada,
como duele esta noche
hasta el aire me daña,
como duele tu adiós
que me tendió una emboscada.
Se aprieta el nudo
en mi garganta y tú
jamás regresarás.
A nuestro amor
se le acabó la cuerda,
duele la verdad, como duele.












